El estilo es lo que queda cuando se olvida el argumento, y casi nunca se ve desde dentro. Este análisis pone números y ejemplos a lo que haces sin darte cuenta: cómo de largas son tus frases, cuánto repites, qué campos sensoriales tocas y cuáles ignoras.
Analizar mi estiloNo te dice que escribas frases cortas. Los números son descripción, no receta: una prosa de frases largas puede estar perfectamente medida, y una de frases cortas puede ser un desastre. Lo que se te da es el retrato, y la decisión sigue siendo tuya.
No. Los índices son descripción, no receta. Una prosa de frases largas puede estar perfectamente medida y una de frases cortas puede ser ilegible; lo que se te da es el retrato para que decidas tú.
Se usan los adaptados al español, no la traducción directa de los ingleses. Aun así, en literatura la legibilidad baja no es un defecto: mide dificultad, no calidad.
Sí, y es el uso que más sentido tiene: comparar un capítulo con otro, o una versión con su revisión, dice mucho más que comparar tu texto con una media abstracta.