Cómo empezar una historia: seis formas de abrir
20 de julio de 2026 · Style Optimizer
Hay seis formas clásicas de empezar una historia: en plena acción (in medias res), por el principio de todo (ab ovo), por el final (in extrema res), con un diálogo, con el escenario o con una frase gancho. Ninguna es mejor que las demás. Lo que funciona en todas es que la primera página plantee una pregunta que el lector quiera responder. Pega abajo el primer párrafo de tu historia y mira a qué tipo se parece y qué arranques gastados conviene revisar.
Prueba tu primer párrafo
Probador de aperturas: pega el primer párrafo de tu historia y te dice si empieza in medias res, ab ovo, in extrema res, con diálogo, con el escenario o con una frase gancho, y avisa de los arranques gastados. Revisa el capítulo entero en el análisis narrativo de Style Optimizer.
Seis formas de empezar una historia
1. In medias res: en plena acción
La historia ya ha empezado cuando el lector llega. Lo que pasó antes se cuenta después, poco a poco. Es la apertura más usada en la narrativa actual porque engancha rápido. Ejemplo: «Marta cerró la puerta de un golpe y bajó los escalones de dos en dos». Lo explicamos a fondo en in medias res.
2. Ab ovo: desde el principio
Empieza por el origen: el nacimiento del protagonista, la fundación de un pueblo, el «había una vez». Es la forma natural de los cuentos populares, las sagas familiares y las autobiografías. Ejemplo: «Nací en el invierno más frío que se recuerda en Soria, y mi madre decía que por eso tengo mal carácter». El riesgo es la lentitud: si eliges esta apertura, que cada línea aporte algo.
3. In extrema res: por el final
Adelanta el desenlace o una consecuencia, y la historia cuenta cómo se llegó hasta ahí. Muchas novelas policiacas empiezan con el cadáver; muchas grandes novelas, con una frase que anuncia una muerte o una ruina. Ejemplo: «Murió un martes, y yo estaba en el cine». El lector ya sabe qué pasa y lee para saber cómo y por qué.
4. Con diálogo
Una voz abre la historia. Funciona si la primera frase ya plantea una relación o un conflicto. Ejemplo: «—Si sales por esa puerta, no vuelvas —dijo mi padre». Evita los diálogos de saludo: «Hola, ¿qué tal?» no engancha a nadie. Repasa la puntuación en cómo escribir diálogos.
5. Con el escenario
Empieza por el lugar o la atmósfera. Es la apertura de muchas novelas del siglo XIX y funciona cuando el lugar pesa en la historia: una ciudad que oprime, un mar que amenaza. Ejemplo: «La ciudad era una mancha gris bajo la lluvia, y las farolas se encendían una a una sobre el río». Conviene que aparezca pronto alguien que mire ese lugar. Si te gusta esta entrada, cuida la descripción con lo que explicamos en worldbuilding.
6. Con una frase gancho
Una afirmación breve, rotunda o extraña, que pide una explicación. Ejemplo: «Nadie en el pueblo sabía nadar». El resto del primer capítulo tiene que estar a la altura de la promesa.
Qué tiene que hacer la primera página
- Presentar a alguien. Un personaje, aunque sea de pasada, con algo que lo distinga.
- Plantear una pregunta. ¿Por qué baja corriendo? ¿Quién ha muerto? ¿Qué pasará cuando salga por la puerta?
- Fijar un tono. El lector debe intuir desde el principio si va a leer una comedia, un drama o una historia de miedo.
- Situar lo justo. Dónde y cuándo, solo lo necesario para no perderse.
Arranques gastados que conviene evitar
- El despertar. Suena el despertador, el personaje abre los ojos y empieza su día. Es el inicio más repetido de los manuscritos.
- El tiempo atmosférico. «Era una noche oscura y tormentosa». Si el tiempo no importa a la historia, empieza por otra cosa.
- El sueño. Una escena intensa que resulta no ser real. El lector se siente engañado.
- El espejo. El personaje se mira y se describe. Hay formas mejores de describir a un personaje.
- La explicación. Dos páginas de antecedentes antes de que pase nada. Ese contexto puede esperar; tienes más sobre esto en infodump.
El probador de arriba avisa de los cuatro primeros.
Cómo elegir la apertura de tu historia
- Busca el momento en que todo cambia. Muchas historias empiezan mejor justo ahí, o un poco antes.
- Escribe tres aperturas distintas de la misma historia: una en acción, una con diálogo y una por el final. Léelas en voz alta y quédate con la que te dé ganas de seguir.
- Revisa la apertura al terminar. Lo normal es que el primer capítulo se escriba de verdad cuando el libro ya está acabado y sabes qué tiene que anunciar.
- Prueba a cortar. Quita el primer párrafo, o la primera página, y comprueba si la historia empieza mejor en el segundo.
La persona del narrador también cambia mucho el efecto de la primera frase. Pruébalo en primera, segunda o tercera persona. Y si estás con un relato breve, tienes el proceso completo en cómo escribir un cuento.
Preguntas frecuentes sobre cómo empezar una historia
¿Qué significa in medias res?
«En medio del asunto», en latín. Es empezar la historia cuando la acción ya está en marcha.
¿Qué es in extrema res?
Empezar por el final o por un momento cercano al desenlace, y contar después cómo se llegó hasta ahí.
¿Cómo empiezo un cuento?
Con el protagonista ya metido en su problema y en la menor cantidad de líneas posible. En un relato corto no hay espacio para una presentación larga.
¿Cuál es la mejor primera frase?
La que obliga a leer la segunda. Suele ser concreta, tener algo inesperado y dejar una pregunta abierta.