Sismógrafo: el ritmo de tu prosa, dibujado

La cadencia de un texto se oye al leerlo en voz alta, pero no se ve. El sismógrafo la dibuja como una línea: longitud de frase, pausas, picos de tensión y valles, a lo largo de todo el texto.

Ver el sismógrafo

Lo que se ve en la línea

  • Mesetas: tramos donde todas las frases miden lo mismo. Suelen ser los que el lector se salta.
  • Picos: frases muy largas seguidas de muy cortas, que es como se construye un golpe.
  • Densidad de diálogo, superpuesta al ritmo, para ver si la escena respira.

Los índices estilométricos

  • Hapax legomena: qué proporción de tus palabras aparece una sola vez.
  • Ley de Zipf: cuánto se desvía tu distribución de frecuencias de la esperada.
  • Imageabilidad: cuánto peso sensorial tiene tu léxico de media.
  • Densidad metafórica: cada cuántas líneas aparece una imagen.

Son medidas, no notas. Sirven para comparar un texto contigo mismo —este capítulo frente al anterior— más que contra una norma. Si quieres la explicación de fondo, el contador de palabras y el test de legibilidad desarrollan de dónde salen.

Preguntas frecuentes

¿Qué representa la línea?

La longitud de cada frase a lo largo del texto, con la intensidad superpuesta. Una meseta significa que todas tus frases miden lo mismo; un pico, un contraste fuerte entre una frase larga y una corta.

¿Un ritmo plano es malo?

No siempre. Hay prosa deliberadamente monótona, y funciona. Lo que el dibujo permite es darse cuenta de si esa monotonía la elegiste tú o se te fue de las manos.

¿Qué son los hapax?

Las palabras que aparecen una sola vez en todo el texto. Su proporción es una medida clásica de riqueza léxica: cuantos más hapax, más variado es el vocabulario, aunque un exceso puede señalar afectación.