Dequeísmo y queísmo: cuándo sobra el «de» y cuándo falta

22 de abril de 2026 · Style Optimizer

Dos errores simétricos y el mismo origen: no saber qué preposición pide cada verbo. En el dequeísmo se cuela un «de» que sobra —«pienso de que»—; en el queísmo falta el que hacía falta —«me di cuenta que»—. El segundo es más frecuente y llama menos la atención, y por eso se cuela en textos por lo demás cuidados.

Búscalos en tu texto

Herramienta interactiva que localiza los casos de dequeísmo y queísmo de un texto, con la frase donde aparece cada uno. Requiere JavaScript.

La prueba que no falla

Convierte la subordinada en una pregunta y mira qué suena bien.

Si vale «¿qué?», no lleva «de». ¿Qué pienso? Que la reunión fue un desastre. Luego: «pienso QUE la reunión fue un desastre». Los verbos que funcionan así llevan complemento directo: pensar, creer, opinar, decir, suponer, temer, saber, ver, resultar, parecer, ocurrir.

Si vale «¿de qué?», sí lo lleva. ¿De qué me di cuenta? De que nadie había leído el informe. Luego: «me di cuenta DE que nadie había leído el informe». Aquí entran acordarse, darse cuenta, alegrarse, olvidarse, quejarse, arrepentirse, convencerse, estar seguro, tener ganas, no caber duda.

Las locuciones que casi nadie completa

Hay cuatro giros donde el «de» desaparece con una facilidad pasmosa, y son de los más usados del idioma:

A pesar DE que. No «a pesar que». A fin DE que. No «a fin que». Con tal DE que y en caso DE que, igual. Son locuciones fijas: la preposición forma parte de la pieza y no se puede quitar sin romperla.

Los verbos que admiten las dos

Aquí está el matiz que la mayoría de listas se salta. Informar, avisar, advertir, dudar y cuidar aceptan las dos construcciones, con diferencias de norma y de zona.

«Le informó de que llegaba tarde» y «le informó que llegaba tarde» son ambas válidas: la primera domina en España, la segunda en América. Lo mismo con «advertir». Así que si alguien te corrige un «informó que», comprueba antes de qué lado del Atlántico está escribiendo.

Por qué pasa

El queísmo y el dequeísmo son hipercorrección cruzada. Quien ha oído mil veces que «pienso de que» está mal empieza a quitar preposiciones por si acaso, y se lleva por delante las que sí iban. Y al revés: quien intuye que «de que» suena más culto lo pone donde no toca.

La solución no es memorizar listas, es la pregunta. Tres segundos por caso y no vuelves a fallar.

Mientras escribes

El editor de Style Optimizer tiene una sección de Limpieza que señala estos casos sobre el texto, junto con repeticiones, muletillas, clichés y otras diez categorías. Todo se calcula en tu navegador y no consume créditos.

Abre Limpieza y pégale un capítulo entero. La cuenta es gratuita, se abre con un correo o con Google, y con ella guardas tus textos en la nube y los análisis para volver a ellos. Dentro vienen también el editor completo, 29 analizadores de estilo, el buscador de documentación y el catálogo de concursos. Crear cuenta gratis.

Otras dudas al escribir

Preguntas frecuentes

¿Qué es exactamente el dequeísmo?

El uso de la secuencia «de que» detrás de un verbo que no rige esa preposición: «pienso de que», «resulta de que», «me dijo de que». La Academia lo considera incorrecto en todas sus variedades. Se detecta con la prueba de la pregunta: si la subordinada responde a «¿qué?» y no a «¿de qué?», el «de» sobra.

¿El queísmo es igual de grave?

Se considera igualmente incorrecto, aunque tiene menos mala fama porque suena natural en el habla. «Me acuerdo que» o «estoy seguro que» se oyen constantemente, pero la norma pide «me acuerdo DE que» y «estoy seguro DE que». En un texto escrito con pretensiones literarias o profesionales, conviene corregirlo.

¿«Informó que» está mal?

No. «Informar» admite las dos construcciones: «informó de que» e «informó que». La primera es mayoritaria en España y la segunda en América, y ambas están recogidas como correctas. Ocurre lo mismo con «advertir», «avisar», «dudar» y «cuidar».