Tu voz autoral es el conjunto de decisiones que repites sin pensarlas: la longitud de frase que te sale natural, los verbos a los que vuelves, cuánto diálogo metes, qué sentidos usas para describir. Esta herramienta la mide y la compara.
Ver mi huella de vozPorque la voz es lo primero que se pierde al corregir demasiado. Tener el retrato de antes permite comparar después de una revisión y comprobar si has limpiado el texto o si has limpiado también lo que lo hacía tuyo.
El conjunto de decisiones que repites sin pensarlas: longitud de frase habitual, verbos a los que vuelves, cantidad de diálogo, qué sentidos usas al describir. Medido, se convierte en un retrato reconocible.
Sería vacío si fuera una opinión. Aquí es una comparación de métricas: se parecen tus números a los suyos en rasgos concretos. Que te salga un autor al lado no significa que escribas como él, sino que compartís una manera de construir la frase.
Con menos de mil palabras el retrato es poco fiable, porque los rasgos no se han repetido lo suficiente. A partir de tres o cuatro mil ya se estabiliza.