Silla, mesa y soportes para escribir

Es lo que menos ilusión hace comprar y lo que más se nota a los seis meses. Cuatro piezas de apoyo, desde la pila de libros que levanta el portátil hasta el sistema de estantería de escritorio.

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Qué mirar antes de comprar

  • La altura de la mesa antes que la silla. Los codos a noventa grados con los hombros sueltos. Si la mesa es alta, ninguna silla lo arregla.
  • El apoyo lumbar. La curva baja de la espalda es lo que se desploma cuando llevas dos horas metido en una escena.
  • Subir el portátil. Trabajar con la pantalla en la mesa obliga a mirar hacia abajo todo el rato. Un soporte y un teclado aparte cuestan poco y quitan mucho cuello.
  • Ponerse de pie. Alternar sentado y de pie cansa menos que cualquiera de las dos posturas sostenida.

La postura que de verdad importa

La mejor es la siguiente. Ninguna silla evita el daño de estar cinco horas sin moverse, así que lo que más rinde de todo esto es levantarse cada tres cuartos de hora, y eso es gratis.

Preguntas frecuentes

¿Hace falta una silla ergonómica cara?

Ayuda si pasas muchas horas, pero antes conviene ajustar la altura de la mesa y la del monitor. Una silla de mil euros en un puesto mal medido sigue dando dolor de cuello.

¿Los escritorios elevables valen la pena?

Si los usas alternando, sí. Si acabas dejándolo siempre en la misma altura, has pagado por un escritorio normal caro.