El bloqueo casi nunca es falta de ideas: es exceso de control. Un oráculo introduce un elemento que no habrías elegido y obliga a encajarlo, que es una manera vieja y eficaz de salir del punto muerto.
Aquí no hay adivinación. Se usan el I Ching, el tarot y la carta astral como generadores de restricciones, del mismo modo que un escritor tira un dado o abre el diccionario por una página al azar.
Consultar un oráculoCuando eliges tú, eliges lo de siempre. Una tirada te pone delante una combinación que no habrías buscado y el trabajo pasa a ser justificarla, que es cuando aparecen las soluciones raras. En el blog hay cinco técnicas esotéricas contra el bloqueo.
No. Funcionan como generadores de restricciones. Un hexagrama del I Ching describe una situación de cambio, y aplicarla a tu trama da resultado tanto si crees en el oráculo como si lo consideras un dado con literatura encima.
La tirada es gratuita. La interpretación aplicada a tu obra sí consume créditos, porque la genera un modelo de lenguaje leyendo tu texto.