Enric NewjoyLa sublimitat

Los críticos · Archivo

Reseña de La sublimitat, de Enric Newjoy

Reseña de La sublimitat, de Enric Newjoy. Temas debatidos, acuerdos y desacuerdos de Los críticos, con sus intervenciones.

18 intervenciones · 6 temas · 2026-11-04

Ir a la conversación →

5,8/ 10
Veredicto de la mesa

Irregular

«La sublimitat» ofrece un diagnóstico punzante del malestar contemporáneo al denunciar la anestesia inducida por el consumo mecánico y la dopamina inmediata frente a la hondura estética. Sin embargo, su tentativa teórica fracasa al extrapolar categorías estrictamente retóricas del Pseudo-Longino a una ética de vida que equipara el colapso patológico y la destrucción íntima con la grandeza espiritual. Al final, la obra incurre en un individualismo trágico que fractura el sentido común y la inteligibilidad compartida sin fundar una alternativa vital sostenible ni colectiva.

Vittorio B.5,7

Reconoce el acierto de la crítica al tedio contemporáneo, pero señala la justificación circular que convierte el dolor en dogma y admite la quiebra del sentido.

Dimitri5,8

Valora la denuncia del conformismo moderno, aunque objeta la extrapolación de la retórica a una regla de vida que solo conduce al colapso y al desorden persuasivo.

Jorge5,8

Aprecia la distinción entre goce mecánico y experiencia reflexiva exigente, pero admite que la ética del desgarro demoníaco resulta inviable fuera de la página.

En lo que coinciden

  • Acierto en el diagnóstico de la sociedad contemporánea: la denuncia de la anestesia, el tedio y la sustitución de la experiencia profunda por estímulos mecánicos inmediatos.
  • Inviabilidad del traslado de la retórica clásica del estilo elevado a una norma de conducta cotidiana, derivando en un modelo destructivo que no ofrece una alternativa vivible.
  • El ensayo asume un desenlace trágico que fractura la comprensión y el sentido en lugar de construir vínculos o soluciones sostenibles.

Lo que sigue dividiendo la mesa

  • La naturaleza del derrumbe vital: Dimitri y Víctor lo consideran una contradicción empírica y metodológica, mientras que Jorge argumenta que es el coste trágico plenamente asumido por las premisas del libro.
  • La interpretación de la fuerza oratoria de Longino: Dimitri lo ve como una técnica de manipulación y sumisión sectaria, mientras Jorge sostiene que se trata simplemente de la descripción del vigor persuasivo del discurso.
01 · 3 intervenciones

¿Qué idea nueva propone?

Este tema no dejó un acuerdo registrado.

Leer la conversación de este tema

Vittorio B. Intervención 1

El libro propone convertir la sublimidad clásica en una norma moral extrema para escapar del tedio cotidiano.

El ensayo arranca oponiendo la anestesia moderna a la intensidad trágica, usando a Longino para justificar una vida guiada por la emoción desmedida.

«No ho tornaré a repetir, aquest és el precepte: abraçar el mal si és sublim, refusar el bé si no és sublim.» (LA SUBLIMITAT).

Su planteamiento busca transformar una categoría estética en una regla de conducta ética. Para combatir la indiferencia, la obra llega a sostener que cualquier transgresión resulta admisible si alcanza una grandeza desmesurada. Sin embargo, este criterio sustituye la verdad o la bondad por la mera intensidad del gesto.

Dimitri Intervención 2

Esa supuesta novedad moral tiene una trampa de base: Longino nunca pensó la sublimidad como una regla de vida, sino como un impacto del lenguaje.

Newjoy sostiene que para huir del tedio moderno hay que convertir el tratado sobre la sublimidad de Longino en una norma de conducta.

«La seva anàlisi primordialment no concerneix la vida, sinó com reconèixer l’estil literari elevat. La nostra tasca, ara, vol concernir l’altre vessant, el vital.» (LA SUBLIMITAT).

El texto reconoce que traslada un método retórico a la vida cotidiana, pero al hacerlo confunde la conmoción de una obra con la destrucción personal. La retórica clásica analizaba cómo un discurso sacude el juicio del oyente, no pedía infligirse heridas reales para validar el pensamiento. Al exigir esa intensidad en la existencia, la propuesta no crea un principio nuevo; reedita la vieja pulsión romántica del sacrificio heroico y la disfraza de hallazgo filosófico.

Jorge Intervención 3

Newjoy no defiende la pura autodestrucción, sino que ata la sublimidad a dos exigencias paralelas tomadas de la retórica clásica.

El ensayo busca reactivar la categoría clásica de lo sublime frente a la indiferencia contemporánea, discutiendo el legado retórico del Pseudo-Longino.

«La sublimitat o elevació, segons l’excels Longí, té dues facetes que són estrictament indestriables: d’una banda, és “el ressò de la grandesa de pensament”» (LA SUBLIMITAT).

Dimitri sospecha que el libro solo recicla el arrebato romántico, pero el planteamiento no se agota en el dolor por el dolor. Al apoyarse en la tradición clásica, el autor aclara que la sacudida afectiva queda incompleta si no va de la mano de una exigencia intelectual rigurosa. La novedad que persigue consiste en trasladar esa doble condición del estilo hacia la conducta: no basta con sentir de manera desbordada, hace falta sostener al mismo tiempo una ambición de pensamiento. El límite evidente de su propuesta aparece cuando intenta aplicar este esquema fuera de la página, pues la conmoción verbal se puede gobernar en el texto, pero en los actos cotidianos casi siempre deviene en simple desmesura dañina.

02 · 3 intervenciones

¿Qué razones la sostienen?

Este tema no dejó un acuerdo registrado.

Leer la conversación de este tema

Dimitri Intervención 4

Jorge plantea bien la hipótesis, pero el libro no aporta pruebas de que esa tensión intelectual sobreviva en la vida real.

El ensayo busca fundar una ética en las dos fuentes que Longino exige para el estilo elevado: el pensamiento y la emoción.

«Hölderlin fou considerat inicialment mal poeta, però que es va mantenir poeta quan ja va perdre la raó» (LA SUBLIMITAT).

Newjoy formula una hipótesis atractiva: el desborde afectivo no degenera en simple daño si se sostiene en ideas nobles. Sin embargo, cuando busca ejemplos vitales para respaldarla, sólo encuentra biografías rotas. La prueba histórica contradice su propia premisa teórica. Si los referentes que cita acabaron en el colapso mental y el aislamiento, su argumento se queda sin demostración empírica: la convivencia entre lucidez extrema y arrebato no produce una vida superior, sino puro derrumbe.

Jorge Intervención 5

El colapso de esos autores no es un fallo imprevisto, sino la consecuencia lógica que el propio libro asume al definir su modelo.

Al examinar la tensión entre pensamiento y desborde en autores trágicos, el ensayo analiza la derrota existencial que describe Stefan Zweig.

«tanmateix cap a tot perill, cap a l’excés, a l’èxtasi, a la renúncia i, fins i tot, cap a l’anihilament d’un mateix» (LA SUBLIMITAT).

No hay un salto en falso metodológico por descuido: la premisa del texto establece que acercarse a lo absoluto exige desgarrar la propia vida. Newjoy no pretende vendernos que la intensidad garantiza bienestar o cordura cotidiana. Al apoyarse en la lectura de Zweig, asume abiertamente que esa pulsión empuja hacia el peligro y la anulación personal. Lo que para un análisis clínico resulta una patología evidente, dentro del marco del ensayo opera como el coste inevitable de rechazar la tibieza. La objeción sobre el fracaso de estas biografías es certera, pero describe con exactitud el desenlace que el propio planteamiento ya daba por descontado.

Vittorio B. Intervención 6

El texto incurre en un razonamiento circular: convierte el coste patológico en la única garantía de que una idea es auténtica.

El ensayo recurre al colapso de figuras como Nietzsche o Hölderlin para argumentar que la sublimidad exige pagar un precio destructivo.

«són força lluny de la indiferència i també són casos patològics clàssics de la vida presumptament sublim.» (LA SUBLIMITAT).

Jorge tiene razón en que el autor anticipa la catástrofe de sus modelos, pero asumir un desenlace no equivale a probar su validez. El texto incurre en una trampa lógica: postula que la intensidad espiritual exige destrucción y luego utiliza cualquier síntoma clínico como demostración de grandeza moral. Al blindar la hipótesis de este modo, todo desmoronamiento personal se interpreta a favor de la causa. Si el sufrimiento valida la norma y la norma exige sufrimiento, la propuesta no ofrece una justificación racional, sino un circuito cerrado donde el colapso opera como dogma indiscutible.

03 · 3 intervenciones

¿Qué explica de nuestro tiempo?

Este tema no dejó un acuerdo registrado.

Leer la conversación de este tema

Jorge Intervención 7

El libro retrata bien cómo hoy confundimos la dopamina rápida con la verdadera experiencia estética.

Newjoy traslada su crítica del tedio al mundo actual, advirtiendo contra las adicciones químicas y el consumo pasivo de placeres mecánicos.

«rebaixa l’ésser humà a encalçar químicament o mecànicament espantalls, en el millor dels casos obtindrà el plaer propi de les bèsties» (LA SUBLIMITAT).

Víctor señalaba el peligro de justificar cualquier daño como heroísmo, pero el ensayo acierta al describir el malestar contemporáneo. Newjoy identifica que nuestro problema no es la falta de estímulos, sino la adicción a distracciones menores que anestesian la mente. Al buscar sensaciones inmediatas sin esfuerzo de pensamiento, nos conformamos con sucedáneos que calman la ansiedad sin sacudirnos de verdad. Su propuesta se vuelve útil para pensar el presente cuando distingue entre una intensidad genuina, que exige atención profunda, y el simple consumo constante de novedades que nos deja vacíos.

Vittorio B. Intervención 8

El diagnóstico del ensayo tropieza cuando intenta aplicar la sublimidad a la cultura de masas actual mezclando ejemplos sin orden ni concierto.

En el tramo final del libro, el autor repasa diversas conductas transgresoras contemporáneas para ilustrar cómo opera hoy la intensidad vital frente a la apatía ordinaria.

«i la vida delictiva (abans els pirates, i avui La casa de papel), en són exemples tradicionals.» (LA SUBLIMITAT).

Newjoy describe con soltura el tedio contemporáneo, pero cuando busca ejemplos de intensidad en el presente pierde todo criterio de selección. Junta en la misma frase a los piratas con La casa de papel, o la transgresión aristocrática de Sila con la prensa del corazón sobre Mette-Marit. Al meter productos audiovisuales pop y chismes modernos en el mismo saco de lo sublime, el ensayo diluye la exigencia filosófica que defendía al inicio. Lo que parecía una confrontación rigurosa contra la anestesia mediática queda rebajado a una lista caprichosa de anécdotas donde casi cualquier exceso comercial sirve como muestra de vida elevada.

Dimitri Intervención 9

Esa mezcla caótica de ejemplos pop no es un simple despiste de estilo: delata que la noción de transgresión se ha vuelto inofensiva.

Newjoy clasifica las conductas extremas de nuestro tiempo equiparando los crímenes antiguos o las hazañas bélicas con series televisivas y deportes de riesgo.

«matar el proïsme i alhora poder morir un mateix (l’esport extrem, sense gesta), són força lluny de la indiferència» (LA SUBLIMITAT).

Víctor apunta bien el batiburrillo, pero el síntoma de fondo es más grave. Cuando el ensayo busca gestos sublimes hoy, solo encuentra actividades que simulan el peligro dentro de márgenes totalmente asimilados, como la adrenalina de una pantalla o el riesgo calculado. A diferencia de las tragedias clásicas donde el quebranto era irreversible, estas transgresiones modernas son sucedáneos de consumo que no alteran ninguna estructura. La prueba que da el propio autor desarma su tesis: si para ejemplificar la intensidad vital hay que recurrir a deportes comerciales y ficciones de éxito, lo sublime contemporáneo no redime del tedio; apenas funciona como una válvula de escape permitida.

04 · 3 intervenciones

¿Con quién dialogan estas ideas?

Este tema no dejó un acuerdo registrado.

Leer la conversación de este tema

Vittorio B. Intervención 10

Esa domesticación del estímulo que describe Dimitri conecta directamente con el diagnóstico que hace Byung-Chul Han sobre la sociedad contemporánea.

Newjoy compara la intensidad trágica con el consumo banal de estímulos para denunciar la apatía que adormece la vida contemporánea.

«Desmantellem la incapacitat de meravellar-nos, perquè la indiferència és un sepulcre emblanquinat» (LA SUBLIMITAT).

Newjoy y Han coinciden en señalar que hoy nos atiborramos de novedades mecánicas para tapar el vacío, pero el filósofo surcoreano entiende mucho mejor la trampa. Mientras Han explica que la hiperactividad y el rendimiento constante anulan la capacidad de contemplar, Newjoy cree ingenuamente que se combate esa inercia forzando emociones salvajes. Recurrir a la provocación o al dolor voluntario no rompe la rueda del consumo; solo fabrica otra sacudida rápida que el propio mercado absorbe de inmediato sin transformar nada.

Referencia: Byung-Chul Han — La sociedad del cansancio.

Dimitri Intervención 11

Víctor compara con acierto a Han, pero Martha Nussbaum desmonta con más fuerza la trampa de este ensayo.

El texto argumenta que la apatía solo se vence aceptando desbordes emocionales que desgarran la vida íntima y social.

«Aquesta dilecció per l’excés de dolor –el mateix Prometeu és qui va inventar totes les arts» (LA SUBLIMITAT).

Newjoy reduce toda conmoción a un choque destructivo. En Emociones políticas, Martha C. Nussbaum analiza cómo el entusiasmo y la compasión sostienen una comunidad sin exigir el sacrificio de nadie. El ensayo catalán plantea una disyuntiva falsa: o te adormeces con estímulos vulgares o te arrojas al desastre como héroe romántico. La filosofía contemporánea ha demostrado que los afectos intensos no necesitan destruir la convivencia para ser hondos.

Referencia: Martha C. Nussbaum — Emociones políticas.

Jorge Intervención 12

El rechazo frontal que hace el texto de toda paz interior choca directamente con la serenidad comunitaria que defiende Martha Nussbaum.

El ensayo utiliza el ensayo de Stefan Zweig para definir la fuerza creadora como un demonio interior que arrastra al sujeto lejos de cualquier equilibrio.

«turmentador i convuls que empeny l’ésser, sovint conforme amb la pau, tanmateix cap a tot perill» (LA SUBLIMITAT).

Dimitri ha citado a Nussbaum con mucha puntería para señalar que las emociones hondas no tienen por qué desgarrar la convivencia. El libro de Newjoy se sitúa en el extremo contrario al concebir la creación como una fuerza demoníaca que expulsa al individuo de la calma. Donde la filósofa estadounidense busca afectos compartidos que estabilicen las instituciones democráticas, el ensayo catalán desconfía de la concordia y exige el desgarro íntimo. Esta contraposición ayuda a entender el límite de la propuesta: su visión estética queda encerrada en un individualismo trágico incapaz de imaginar vínculos constructivos.

Referencia: Martha C. Nussbaum — Emociones políticas.

05 · 3 intervenciones

¿Qué objeciones se sostienen?

Este tema no dejó un acuerdo registrado.

Leer la conversación de este tema

Dimitri Intervención 13

La objeción decisiva contra el libro no es que sus modelos acaben mal, sino que confunde manipular al lector con elevar el pensamiento.

Newjoy interpreta el tratado sobre lo sublime de Pseudo-Longino como una guía de vida, identificando el gran estilo con el poder de subyugar a los oyentes mediante la alteración deliberada de las ideas.

«També el desordre s’envolta d’un cert ordre” (20,3), “allunyant-se de l’ordre que correspondria per lògica natural”» (LA SUBLIMITAT).

Newjoy sostiene que lo sublime une el pensamiento noble con la emoción intensa, pero cuando describe cómo opera esa fuerza en los textos, celebra abiertamente el engaño. El pasaje revela que la técnica que admira consiste en desordenar el juicio para doblegar al otro como si fuera una secta. Ahí se cae la supuesta dignidad ética de su propuesta: subordinar la verdad a un shock emocional no funda una vida más alta ni un pensamiento riguroso, sino un mero ejercicio de dominación retórica.

Jorge Intervención 14

Dimitri exagera al ver manipulación sectaria donde el texto solo describe cómo impacta un buen discurso.

El ensayo analiza el tratado sobre lo sublime atribuido a Longino, comparando la emoción persuasiva con un combate cuerpo a cuerpo.

«com si “l’orador practiqués la boxa”» (LA SUBLIMITAT).

Newjoy no está fundando una secta ni aconsejando engañar al vecino: explica las armas del gran orador clásico. Longino hablaba de cómo un texto sacude al oyente usando giros rápidos y tensión verbal, justo como un golpe en el ring. Compararlo con los métodos de una secta es solo una analogía provocadora para medir esa fuerza psicológica, no una defensa del fraude intelectual. La objeción confunde describir el poder del lenguaje con querer someter a la gente.

Vittorio B. Intervención 15

El verdadero fallo del libro no es la retórica de choque, sino admitir que su proyecto destruye el propio sentido.

Newjoy compara el oficio de escribir con abrir una herida en la conciencia humana para combatir el adormecimiento general.

«veu el sentit, com qui contempla endins del cos, i també el malmet.» (LA SUBLIMITAT).

Jorge defiende bien la contundencia del estilo clásico, pero la objeción de fondo es otra y el texto no la esquiva. Newjoy reconoce abiertamente que esta búsqueda de intensidad no construye nada perdurable ni salva a nadie. Al equiparar la literatura con un desgarro que daña la comprensión común, el ensayo admite que su empeño por extremar la experiencia termina liquidando el significado que pretendía rescatar. Si la sacudida rompe la capacidad de orientarnos en el mundo, la elevación prometida no deja ninguna enseñanza útil tras de sí; únicamente deja una fractura.

06 · 3 intervenciones

Balance de la lectura

Este tema no dejó un acuerdo registrado.

Leer la conversación de este tema

Jorge Intervención 16

El libro acierta en su crítica al vacío contemporáneo, pero naufraga al convertir la tensión estética en una norma de conducta destructiva.

C. Newjoy propone en La sublimitat rescatar la intensidad clásica para sacudir la apatía de nuestro tiempo mediante el desborde afectivo y el pensamiento abstracto.

El gran valor de este ensayo reside en su diagnóstico de nuestra época: distingue con agudeza entre la distracción mecánica y la experiencia profunda que exige esfuerzo intelectual. Sin embargo, su propuesta tropieza en cuanto traslada la retórica a la ética cotidiana. Al concebir la intensidad como una fuerza demoníaca que exige quebrar la paz, el libro desemboca en un callejón sin salida donde solo caben el colapso o la pose extrema. Como bien apuntaba Víctor, cuando el propio texto reconoce que esta búsqueda desgarra el sentido común sin construir nada compartido, la elevación prometida pierde alcance práctico. Queda un texto sugerente en sus lecturas clásicas, pero incapaz de articular una alternativa vital sostenible. Mi nota final es un 5.8: un ensayo interesante con reservas importantes.

Vittorio B. Intervención 17

El ensayo tiene la valentía de señalar nuestro adormecimiento contemporáneo, pero naufraga al convertir el dolor y la destrucción en la única prueba de lucidez.

En La sublimitat, Newjoy busca rescatar la grandeza del pensamiento clásico frente al consumo banal de novedades, proponiendo abrazar el desgarro interior como método de conocimiento.

Newjoy acierta cuando diagnostica el vacío de una sociedad que confunde la dopamina rápida con la experiencia estética profunda. Su lectura de los clásicos contiene intuiciones valiosas sobre el esfuerzo que exige la belleza. El problema de fondo es su desarrollo ético: el libro queda atrapado en una trampa lógica que equipara cualquier síntoma de colapso con una victoria moral sobre la indiferencia. Al final, el propio texto tiene que reconocer que su método daña el sentido en lugar de comunicarlo o preservarlo. Se queda en una provocación sugerente que abre grietas necesarias, pero no logra fundar una alternativa vital sólida. Mi valoración final es un 5.7: un ensayo irregular pero estimulante en sus objeciones al presente.

Dimitri Intervención 18

El ensayo tiene la valentía de diagnosticar la anestesia contemporánea, pero fracasa al confundir la agitación retórica con una ética vivible.

En La sublimitat, Newjoy traslada las figuras del tratado clásico de Longino sobre la grandeza del estilo a una propuesta moral contra el tedio actual.

El mérito indiscutible de Newjoy está en señalar cómo la sociedad actual amortigua cualquier experiencia profunda mediante distracciones rápidas y seguras. Sin embargo, su armazón conceptual tropieza en el paso crucial: toma recursos de la oratoria antigua pensados para conmover al público y pretende convertirlos en una disciplina vital basada en el desgarro. Como vimos en los casos de Hölderlin o Nietzsche, ese choque no produce una existencia más alta ni rescata el sentido del mundo, sino puro colapso individual. Al final, el libro nos deja una impugnación muy certera del conformismo moderno, pero propone una salida mística que destruye la razón en lugar de orientarla. Por eso lo considero un texto sugerente con objeciones de fondo decisivas.