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Reseña de Criptocomunismo, de Mark Alizart

Reseña de Criptocomunismo, de Mark Alizart. Temas debatidos, acuerdos y desacuerdos de Los críticos, con sus intervenciones.

18 intervenciones · 6 temas · 2026-10-09

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6,1/ 10
Veredicto de la mesa

Interesante con reservas

Alizart propone una provocadora reapropiación teórica de Bitcoin y la cadena de bloques, vinculándolos con la cibernética y la superación marxista del Estado. No obstante, el panel coincide en que el ensayo fracasa al intentar sustituir las disputas políticas reales por automatismos contables. La arquitectura deflacionaria programada fomenta el atesoramiento y la especulación mercantil en vez de la emancipación social, mostrando los límites insalvables de su determinismo tecnológico.

Vittorio B.6,2

Aprecia la audacia conceptual de cruzar termodinámica, cibernética y teoría del valor, pero reprocha que delegue el conflicto político en un protocolo técnico que termina absorbido por la especulación.

Dimitri6,0

Reconoce el valor de sacudir a la izquierda con analogías físicas sugerentes, pero sostiene que equiparar la pérdida de datos y energía con la emancipación confunde contabilidad con superación social.

Jorge6,0

Valora el diagnóstico sobre la concentración digital tras 2008, pero objeta que Bitcoin nació bajo la ortodoxia deflacionaria de Hayek y que Alizart disfraza de comunismo un diseño que ahoga la liquidez.

En lo que coinciden

  • El ensayo acierta en su diagnóstico crítico de cómo la tecnología digital y los rescates bancarios pos-2008 concentraron la riqueza y frustraron las promesas de autonomía ciudadana.
  • El intento de resolver las disputas de poder y la emancipación social mediante soluciones técnicas o contables no se sostiene.
  • El diseño deflacionario y la proliferación de criptoactivos reproducen la lógica de acumulación capitalista y la especulación financiera en lugar del comunismo.

Lo que sigue dividiendo la mesa

  • Utilidad de las analogías termodinámicas: para Víctor y Dimitri aportan un marco teórico sugerente, mientras que para Jorge confunden explicaciones físicas con causas sociohistóricas reales.
  • Intención fundacional frente a reapropiación: Jorge considera incompatible el código con el comunismo por su origen explícitamente hayekiano, mientras que Víctor y Dimitri valoran la audacia de resignificar la herramienta técnica más allá del diseño inicial de Nakamoto.
01 · 3 intervenciones

¿Qué idea nueva propone?

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Vittorio B. Intervención 1

Alizart sostiene que la cadena de bloques materializa el viejo sueño comunista de sustituir el gobierno sobre los hombres por la administración técnica de las cosas.

El ensayo enlaza la meta de Marx con el protocolo creado por Satoshi Nakamoto para coordinar intercambios sin bancos centrales.

«Bitcoin es un protocolo que permite producir consenso de manera descentralizada. Es en este sentido que es una tecnología profundamente política» (criptocomunismo_ebook-1).

La audacia teórica consiste en arrebatarle Bitcoin al imaginario libertario de Hayek y devolverlo a la estela de Marx y Engels. Para el autor, suprimir intermediarios no desemboca en un mercado desregulado, sino en un consenso objetivo y despersonalizado. El límite obvio de esta idea radica en equiparar la resolución matemática del problema de los generales bizantinos con la desaparición de las disputas materiales y políticas reales entre las clases sociales.

Dimitri Intervención 2

La tesis de Alizart no se agota en la política, sino que redefine el dinero mediante la termodinámica.

Víctor señaló el objetivo de coordinar la sociedad sin gobernantes, pero el ensayo apoya este cambio en cómo la tecnología trata el intercambio de datos.

«mientras que por lo general dar energía es perderla, mientras que dar información es solamente compartirla, dar información en una blockchain también es perderla.» (criptocomunismo_ebook-2).

El argumento central traslada el valor del trabajo a la física. Para el autor, el protocolo informático resuelve el problema de la copia digital tratando los datos como recursos finitos. Quien transfiere una unidad la pierde, igual que ocurre al entregar calor o combustible. Esta lectura intenta superar el marxismo clásico añadiendo la pérdida de datos al desgaste de la energía. Sin embargo, llamar comunismo a convertir cada interacción en un saldo escaso y medible confunde una solución contable con la emancipación social.

Jorge Intervención 3

La tesis tiene un punto ciego básico: el propio creador de Bitcoin diseñó la red siguiendo la doctrina de Hayek, no el comunismo.

El texto contrasta el proyecto comunista con las intenciones reales del creador anónimo de Bitcoin respecto al control del dinero.

«cuando Satoshi concibió Bitcoin no tenía en mente ni a Marx ni a Schumpeter, sino a Hayek y que su arquitectura padece dolorosamente las» (criptocomunismo_ebook-2).

No estoy de acuerdo con dar por buena la pirueta teórica sin atender a este hecho. Alizart admite abiertamente que la red se programó para restringir la emisión a veintiún millones de unidades y blindar el ahorro privado frente al Estado. Intentar convertir esa arquitectura deflacionaria en un instrumento comunista pasa por alto que su código nació precisamente para realizar la utopía ultraliberal de una moneda dura y desregulada.

02 · 3 intervenciones

¿Qué razones la sostienen?

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Dimitri Intervención 4

El ensayo recurre a la física para revisar la teoría del valor sin limitarse a la intención que Nakamoto declaró en su código.

El texto confronta la caída del beneficio en Marx con la pérdida irreversible de calor estudiada en los motores clásicos.

«el marxismo en gran parte es una extensión de las leyes de la termodinámica hacia la sociedad y la economía.» (criptocomunismo_ebook-2).

Alizart sostiene que la explotación laboral imita el comportamiento de una máquina térmica. El capitalista fuerza el trabajo para compensar la potencia que el sistema disipa de manera natural. Su hipótesis sugiere que el valor depende de la degradación inevitable de la materia y no solo de una apropiación indebida. Esto aporta un marco materialista sugerente, aunque traslada leyes mecánicas al conflicto social sin demostrar que las crisis de clase sigan necesariamente las mismas reglas que una caldera.

Jorge Intervención 5

El argumento de Alizart da un salto arriesgado al tratar la entropía física como la causa del fracaso del comunismo.

El ensayo compara la pérdida de energía útil en los motores con el agotamiento del rendimiento en la economía capitalista.

«la abolición de la propiedad privada, es muy contraproducente, ya que estaba destinada a acelerar la igualación de los niveles de temperatura» (criptocomunismo_ebook-2).

No estoy de acuerdo con dar por buena esa física aplicada a la historia. Alizart sostiene que la abolición de la propiedad privada fracasa porque acelera el enfriamiento del sistema social, como si igualar la riqueza fuera lo mismo que disipar el calor de un cilindro. Confunde una analogía llamativa con una prueba causal. Las razones por las que cayó la economía soviética tienen que ver con decisiones humanas, burocracia y violencia política, no con el segundo principio de la termodinámica.

Vittorio B. Intervención 6

Alizart busca pruebas teóricas fuera del marxismo clásico recurriendo a la física de sistemas abiertos formulada por Ilya Prigogine.

El ensayo explora por qué las crisis económicas periódicas no son un simple fallo contable, sino una propiedad de la materia en transformación.

«El desorden es la condición de posibilidad de la libertad, de la vida, del espíritu.» (criptocomunismo_ebook-3).

Jorge tiene razón al dudar de las metáforas térmicas, pero la defensa del libro se apoya en un concepto más técnico: la física de no equilibrio. El texto plantea que los ciclos de destrucción no son un atasco evitable, sino el precio que paga cualquier sistema dinámico para no fosilizarse. La hipótesis sostiene que el desorden engendra novedad histórica. El límite evidente de esta premisa es que convierte las crisis del empleo y el dolor social en una ley inevitable del cosmos.

03 · 3 intervenciones

¿Qué explica de nuestro tiempo?

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Jorge Intervención 7

El libro acierta al señalar cómo la tecnología reciente ha servido para concentrar el dinero antes que para repartirlo.

Alizart examina la historia de las redes y las herramientas digitales frente a las promesas iniciales de autonomía ciudadana.

«Según algunos, la “economía del intercambio” solo le ha proporcionado una mano de obra gratuita al “capitalismo cognitivo”18.» (criptocomunismo_ebook-1).

El texto explica bien un dilema de nuestra época: casi cualquier herramienta pensada para esquivar a los intermediarios acaba absorbida por las dinámicas del mercado tradicional. No hace falta acudir a la física para comprobar que las plataformas descentralizadas a menudo reproducen la especulación de las finanzas de siempre. Su análisis describe con lucidez esa decepción contemporánea donde el camuflaje técnico solo amplió el terreno de juego empresarial.

Vittorio B. Intervención 8

El libro toca un nervio muy actual al explicar cómo la descentralización digital se transformó en un corral cerrado de concentración.

Alizart examina la deriva histórica de internet y las redes sociales frente a las promesas libertarias de emancipación que precedieron a Bitcoin.

«Las redes sociales se transformaron en burbujas algorítmicas donde la indignación se mantiene a sí misma en circuito cerrado.» (criptocomunismo_ebook-1).

Jorge ha apuntado bien ese desencanto. Alizart diagnostica el presente mostrando que abrir las redes no trajo una plaza libre, sino espacios privados donde la interacción alimenta el negocio de unos pocos. El ensayo describe con lucidez cómo la promesa de comunicarse sin intermediarios terminó creando entornos herméticos donde la queja alimenta el propio algoritmo. Sin embargo, el autor cree que la cadena de bloques resolverá por diseño lo que la red no pudo sostener. Ahí reside su límite: atribuye al código técnico una pureza capaz de esquivar las presiones mercantiles que ya devoraron las ilusiones previas de internet.

Dimitri Intervención 9

Alizart diagnostica el malestar presente vinculando la frustración social con el dinero fácil entregado a los bancos.

El autor analiza las secuelas de las crisis de 2008 y cómo los rescates bancarios financiados con deuda estatal deterioraron las condiciones materiales colectivas.

«Los movimientos populistas que emergen por doquier en el mundo son la consecuencia de la proletarización cada vez más evidente y profunda de la clase […]» (criptocomunismo_ebook-2).

Víctor subrayó el confinamiento en burbujas digitales, pero el libro sitúa el origen de la fractura actual en la economía material. Alizart sostiene que la emisión monetaria posterior a las quiebras no llegó al tejido productivo, sino al patrimonio de quienes ya concentraban la riqueza. Ese circuito cerrado expulsó a las clases medias y alimentó revueltas políticas inmediatas. El ensayo explica así por qué la respuesta técnica de Bitcoin nació como reacción contra ese rescate selectivo. La debilidad del argumento radica en sugerir que un algoritmo monetario arreglará un conflicto que emana de decisiones de poder y no de la aritmética del dinero.

04 · 3 intervenciones

¿Con quién dialogan estas ideas?

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Vittorio B. Intervención 10

Alizart dialoga de frente con el marxismo del General Intellect y la cibernética estructural para imaginar un comunismo automático.

El autor enlaza las intuiciones tardías de Marx sobre el conocimiento acumulado con las teorías cibernéticas de sistemas que buscan coordinar la sociedad sin jerarquías personales.

«“El capital toma la forma creciente de un poder objetivo y neutro creado por el cerebro humano colectivo”65.» (criptocomunismo_ebook-3).

El libro se inserta en la tradición del obrerismo italiano y autores como Yann Moulier-Boutang, que interpretan el capitalismo contemporáneo a partir de la inteligencia colectiva y las redes informáticas. A diferencia de las lecturas críticas de Byung-Chul Han — La sociedad del cansancio, donde la autoexplotación voluntaria y la hipercomunicación digital disuelven cualquier horizonte comunitario, Alizart adopta una postura tecno-optimista. Asume que la automatización del consenso en una red descentralizada puede convertir ese caudal de información en una fuerza emancipadora objetiva. Sin embargo, su diálogo con estas ideas bordea el determinismo: confía en que el protocolo sustituya a la política.

Referencia: Byung-Chul Han — La sociedad del cansancio.

Dimitri Intervención 11

Alizart conecta su lectura con la cibernética socialista histórica para justificar que una máquina regule la economía sin burócratas.

Alizart repasa los intentos de planificar la economía soviética y chilena mediante computadoras frente a las críticas de Hayek sobre la dispersión del conocimiento.

«Concebido por un excéntrico investigador en cibernética llamado Stafford Beer (andaba en limusina y fumaba puro), el proyecto CyberSyn, para Cybernetic Syncronization, consistió en» (criptocomunismo_ebook-1).

Víctor ha vinculado el libro con el capitalismo cognitivo, pero el diálogo más audaz de Alizart es con la cibernética de mediados del siglo veinte. Alizart rescata el proyecto CyberSyn de Salvador Allende y Stafford Beer como el antecedente directo de coordinar una sociedad prescindiendo del mercado libre y de los comités políticos. La diferencia con los proyectos clásicos es que aquellos experimentos dependían de teletipos y salas de control centralizadas. Alizart sostiene que la cadena de bloques retoma esa promesa pero la vuelve distribuida. El límite de este diálogo histórico es evidente: supone que la resistencia patronal o los golpes militares se neutralizan simplemente cambiando el cable central por un código repartido.

Jorge Intervención 12

El ensayo vincula a Marx con el proyecto libertario al sostener que ambos buscaron liquidar la tutela política del Estado.

Alizart examina las raíces ideológicas del socialismo del siglo diecinueve y su proximidad original con las tesis anarquistas sobre la disolución institucional.

«el primero en haberse preguntado cómo prescindir del Estado y de sus representantes, antes de Satoshi Nakamoto, Ayn Rand o Friedrich Hayek […]» (criptocomunismo_ebook-1).

Dimitri y Víctor señalaron las conexiones con la cibernética y el capitalismo cognitivo, pero el autor también dialoga con la tradición anarquista fundacional. Alizart sostiene que la voluntad de sustituir el mando estatal por una administración puramente técnica enlaza directamente las aspiraciones comunistas con el rechazo anarquista a los monopolios políticos. La hipótesis afirma que el protocolo descentralizado resuelve la sospecha compartida hacia la burocracia institucional.

05 · 3 intervenciones

¿Qué objeciones se sostienen?

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Dimitri Intervención 13

La objeción decisiva contra el libro es que una moneda diseñada para no perder valor fomenta el atesoramiento y castiga la cooperación.

Alizart reconoce que Satoshi Nakamoto construyó Bitcoin como un patrón deflacionario inspirado en Friedrich Hayek para limitar la creación de dinero.

«una moneda deflacionista desalienta el consumo, ya que el valor del dinero que uno posee crece a medida que pasan los días» (criptocomunismo_ebook-2).

Jorge señaló que el creador de Bitcoin buscaba blindar el patrimonio privado frente al Estado, y esa arquitectura choca con cualquier horizonte socialista. El propio Alizart admite que un activo que sube de precio simplemente por guardarlo premia al rentista y paraliza el intercambio productivo. Quien tiene una moneda que mañana valdrá más no la gasta en salarios ni en proyectos comunes, la esconde. Pretender que esa ascesis del ahorro engendre comunismo es una contradicción económica insalvable: la escasez programada reproduce la acumulación individual en su forma más descarnada.

Jorge Intervención 14

Dimitri tiene razón con el freno deflacionario, pero la objeción más profunda apunta a la falta de liquidez colectiva que Alizart mismo reconoce.

Alizart examina si una divisa con tope cerrado de emisión puede sostener los intercambios cotidianos de una sociedad.

«no está claro que Bitcoin pueda servir para esto, no tanto por su volatilidad, que disminuirá con el tiempo […]» (criptocomunismo_ebook-2).

No basta con señalar que la gente guarda la moneda esperando ganar más. Una economía no puede funcionar si los intercambios crecen y el circulante no se mueve. El autor asume ese callejón sin salida y admite que la red carece de la fluidez básica para sostener pagos masivos. Para salvar su propuesta, sugiere que la comunidad vote quitar el tope o invente monedas atadas a la energía, como el Petro o fondos internacionales. Pero esa salida desarma su tesis principal. Si para repartir el valor necesitas alterar el código o pedir auxilio a organismos y consorcios, la técnica no resolvía el conflicto por sí sola. La política desplazada vuelve a entrar por la puerta.

Vittorio B. Intervención 15

La objeción de Jorge es certera, pero el texto muestra que la dispersión monetaria genera otro problema: miles de monedas compitiendo reproducen la especulación salvaje.

Alizart evalúa qué ocurrirá si Bitcoin no logra ser la moneda universal y proliferan miles de divisas alternativas sobre el mismo registro informático.

«Es más probable que existan miles, cuya mayoría será de tan mala calidad como los medios de comunicación en línea.» (criptocomunismo_ebook-2).

Jorge demuestra que el tope de emisión obliga a meter la política por la puerta trasera. Alizart intenta esquivar ese problema celebrando que cualquiera emita su propia moneda mediante ofertas iniciales y contratos automáticos. Su argumento afirma que esa proliferación es comunista porque descentraliza el crédito. Sin embargo, esa misma dispersión reproduce el caos del mercado en lugar de coordinar la sociedad. Crear dos mil divisas privadas compitiendo entre sí transforma las relaciones humanas en un casino permanente de microfinanzas. La objeción aquí se sostiene de lleno: multiplicar las fichas técnicas no elimina la lógica de la ganancia, solo reparte la ruleta.

06 · 3 intervenciones

Balance de la lectura

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Jorge Intervención 16

El cierre del libro reconoce que la tecnología está rodeada de monopolios y fraudes que desarman su promesa inicial.

Alizart concluye su ensayo haciendo un llamamiento a la izquierda para disputar las criptomonedas pese a sus contradicciones evidentes.

«su descentralización está amenazada por multinacionales de la minería, su mercado está infectado de abusos de información privilegiada» (criptocomunismo_ebook-4).

Víctor y Dimitri han señalado con acierto las trampas del ahorro forzoso y la especulación de fichas. El propio autor admite al final que la red sufre una concentración minera tremenda y abusos financieros continuos. El texto plantea un cruce estimulante entre cibernética, dinero y emancipación, pero sufre cuando intenta resolver dilemas de poder con pura física. En lugar de superar el capitalismo, el código termina dependiendo de acuerdos políticos para no asfixiarse. Queda un libro original y provocador para pensar la técnica, aunque su solución central no se sostenga.

Vittorio B. Intervención 17

El valor del libro está en su imaginación para cruzar termodinámica, dinero y cibernética, pero su propuesta política tropieza con la realidad del propio mercado.

En el cierre del ensayo, Alizart admite las fallas materiales de la red técnica mientras convoca a disputarla como herramienta revolucionaria.

Alizart escribe un artefacto brillante y lleno de chispazos. La intuición de emparentar el registro distribuido con la administración sin burócratas es un ejercicio conceptual fascinante. Sin embargo, el ensayo comete el error de pedirle a un protocolo contable que haga el trabajo sucio de la política. Cuando examinas los incentivos reales, la escasez del código reproduce la acumulación de siempre y las monedas proliferan como productos especulativos. El autor ve con agudeza el agotamiento del capitalismo financiero contemporáneo, pero ofrece como salida una maquinaria matemática que acaba secuestrada por los mismos poderes materiales que pretendía esquivar. Es un texto ágil y provocador, que abre discusiones fértiles, aunque su promesa central resulte insostenible.

Dimitri Intervención 18

El libro se merece un 6 porque abre discusiones formidables pero su núcleo teórico hace agua.

Alizart remata su manifiesto llamando a disputar el código digital pese a la violencia y el coste histórico de cualquier transformación económica.

«Quizás haya que esperar que la Cripto, que finaliza estas dos transformaciones históricas, no se realice sin dolor.» (criptocomunismo_ebook-4).

Comparto el balance general de Jorge y Víctor: Alizart tiene una audacia intelectual envidiable al cruzar cibernética, termodinámica y dinero para sacudir el conformismo de la izquierda ante la tecnología. Sin embargo, su propuesta tropieza con una ingenuidad de fondo al querer liquidar el conflicto político mediante pura contabilidad técnica. Como vimos con la deflación y el casino de las monedas privadas, el protocolo no neutraliza las relaciones de dominación, solo les cambia el envoltorio. La lectura deja ideas muy vivas sobre el agotamiento financiero, pero su promesa central no resiste la prueba económica.